Unidad Materno-infantil

Dar a luz es uno de los momentos más especiales de la vida. Por ello en la Clínica IMQ Zorrotzaurre contamos con la infraestructura y con equipos multidisciplinares de atención al parto, que contemplan este acto de una forma integral y donde se trabaja conjuntamente para ofrecer la máxima seguridad tanto para la madre como para el recién nacido durante las 24 horas del día.

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    Es imprescindible seguir un buen control del embarazo. El ritmo y número de visitas al ginecólogo puede depender de cada caso, y en función de las semana de gestación en la que te encuentres, se realizarán unas u otras pruebas, como analíticas de sangre y orina o ecografías las cuales tienen diversas indicaciones para verificar el correcto desarrollo de tu embarazo y el del feto.

    Algunas de las pruebas se realizan a todas las mujeres embarazadas, mientras que otras son solo para quienes sean susceptibles o estén en mayor riesgo de padecer ciertas condiciones, como es el caso de las mujeres mayores de 35 años, las adolescentes, los embarazos múltiples, quienes han tenido complicaciones en embarazos previos, y mujeres que padecen enfermedades crónicas.

    Entre las pruebas que se realizan tienen la opción de la ecografía 4D, la cual además de otras funcionalidades, te permite ver la carita de tu futuro hijo/a con la mejor calidad de imagen, gracias a texturas suaves y delicadas. Escucharás sus latidos, verás cómo se ríe, bosteza, se mueve dentro de la tripa, o se chupa el dedo. Un momento único que además puedes compartir después con tu familia y amigos.

  • En ocasiones, aunque ya conocemos al ginecólogo que nos atenderá en el parto, nos puede dar más seguridad o confianza conocer las instalaciones donde daremos a luz, las salas de dilatación, el paritorio, la planta de Maternidad... Por ello, en la Clínica te damos la oportunidad de conocer las instalaciones con antelación, enviando tu solicitud a supervisora Bloque Obstétrico.

    La Clínica dispone de 5 habitaciones de dilatación, 2 salas de partos y 1 quirófano de cesáreas para atender a los posibles partos que se presenten.

    Para garantizar la seguridad del recién nacido, la Clínica dispone de una Unidad Neonatal de Cuidados Intermedios, donde se deriva a los recién nacidos que requieren una atención especial.

  • Cuando sospeches que te encuentras de parto, acude directamente a las Urgencias Generales de la Clínica; allí te tomarán los primeros datos, te colocarán la pulsera identificativa y te guiarán hacia el Bloque Obstétrico. En el Bloque procederán a realizarte una valoración obstétrica y determinarán si se ha iniciado el proceso de parto.

    Si es así, pasarás a una habitación de Dilatación, la cual está acondicionada con baño, ducha, TV... y estarás monitorizada por un control central, desde donde los especialistas vigilarán la evolución y secuencia de tus contracciones.

    Tras la dilatación, pasarás a la sala de partos, pudiendo estar acompañada por tu pareja, siempre y cuando no haya otra indicación médica.

    Ya con tu hijo recién nacido, antes de subir a la planta de Maternidad, permanecerás durante 2 horas en la habitación anterior de dilatación con el objetivo de vigilar de una manera adecuada tanto tu estado de salud como el del recién nacido.


  • Tu estancia en la planta será de aproximadamente 48 horas, si ha sido un parto normal, o de 3-5 días si ha sido cesárea. Para ello, dispondrás de una habitación amplia y cómoda, adapta a tus necesidades y a las del recién nacido. En la planta de maternidad te irán realizando las curas y aplicando los cuidados oportunos para tu pronta recuperación. Además, tanto el equipo de Pediatría como el de Ginecología responderán a tus dudas y te aconsejarán sobre los cuidados a seguir contigo y tu bebé, tanto en la Clínica como en casa.

  • Tanto en el paritorio como en el puerperio inmediato, se le habrán hecho ya los primeros exámenes físicos al bebé para valorar su vitalidad y la necesidad o no de trasladarlo a la Unidad Neonatal. Se procederá a pesarlo; se le pondrá una inyección intramuscular de vitamina K, se le administrará una pomada de eritromicina en los ojos para prevenir la conjuntivitis y se desinfectará el cordón umbilical.

    El primer examen médico detallado del recién nacido tiene lugar en el transcurso del día siguiente al parto. El pediatra realizará una completa exploración física. En este momento, el pediatra podrá daros información sobre el estado del recién nacido, así como resolver vuestras dudas acerca de sus cuidados o las peculiaridades de su aspecto físico.

    A partir de las 48h se le realizará la prueba del talón, que implica un análisis de sangre a partir de unas gotas que se obtienen por una pequeña punción en el talón y sirve para identificar enfermedades congénitas.

    Todas las dudas o cuestiones que te surjan en relación a la alimentación o cuidados de tu hijo recién nacido, te las irá respondiendo el equipo de pediatras y personal de enfermería que durante las 24 horas del día estarán a tu disposición.

Tecnología

  • Todas las habitaciones de Dilatación, quirófano y paritorios, así como la Unidad Neonatal, disponen de una monitorización central y continua que permiten el registro de todas las constantes tanto de la madre como del recién nacido, al objeto de velar por su seguridad y evolución clínica.

  • Se dispone de cunas térmicas neonatales e incubadoras para aquellos recién nacidos que precisen de cuidados intermedios tras su nacimiento. También se dispone de una incubadora de traslado para aquellos bebés que necesiten ser derivados a otros hospitales.

Equipo

Preguntas frecuentes

  • Creo que me he puesto de parto, ¿cuándo debo acudir a la Clínica?

    • Si sospechas que has roto la bolsa, es decir, si percibes una pérdida de líquido involuntaria y que no se relaciona con la orina. Esto significa que se podría haber roto la bolsa de líquido amniótico que envuelve al feto, lo que popularmente se conoce como "romper aguas".
    • 2 ó 3 contracciones de intensidad considerable cada 10 minutos, o sin ser tan rítmicas, si tienes antecedentes de parto rápido.
    • Si has comenzado a sangrar como si tuvieses la regla.
    • Si dejas de sentir los movimientos del feto.
    • Si te encuentras con mal estado general o tienes fiebre sin causa aparente.
    • Si sufres una contracción constante y dolorosa que no cede.

    En cualquier caso, si tienes cualquier duda o problema, piensa que siempre habrá un equipo dispuesto a atenderte.